
Pues si, todo un año esperando para disfrutar de un mes, doce meses de trabajo frente a uno de disfrute, no está bien compensado. Y este mes se acabó, de vuelta a la rutina laboral, de vuelta para volver a ver algunas caras que desearía ver lejos, pero a pesar de todo con ánimo aunque mi trabajo no me guste, por poco compensado y poco agradecido. En fin, supongo que ahora necesitaré unos cuantos días para superar el síndrome postvacacional y mentalizarme...