
Cientos de miles de personas tiradas como colillas en los aeropuertos españoles, niños, ancianos, mujeres embarazadas, y gracias a la poca vergüenza de unos impresentables llamados controladores aereos. En una época en la que los parados en el INEM se situan en máximos históricos, en una época en la que millones de personas no tienen comida que llevarse a la boca, familias pasando penurias y auténticos dramas por sobrevivir, aparecen ahora en escena estos señores cuyo sueldo medio anual es de 350.000 euros y provocan un auténtico caos perjudicando a tanta gente ya que al parecer los señoritos protestan porque tienen que trabajar 1670 horas al año y no se les contabiliza la formación, las tareas sindicales, los permisos y las guardias. No entiendo como no se les despide a todos, es una falta de respeto hacia nosotros y no se debería permitir. Muchísimas personas trabajarían en ese puesto por la mitad de la mitad y mucho menos, y seguro trabajarían más agradecidos que estos mangantes avariciosos y egoístas. A ver si las amenazas del Gobierno y la ayuda del ejército sirven para volver a la normalidad, que parece ser que si.




